PROPÓSITO – PREVENCIÓN Y PRODUCTIVIDAD EN EQUIPOS

En contra de lo que puede parecer o creemos normalmente (a vueltas con las creencias limitantes), establecer unas pautas de prevención de riesgos o seguridad y, sobre todo, hacer que se cumplan, siempre irá a favor de la productividad, no solo de la empresa, sino también la nuestra y de nuestro equipo de trabajo.

Lo contrario, aunque la probabilidad de fracaso sea baja, cuando se da el fatal caso, nos llevará a una desviación considerable para nuestras metas; por no hablar del peligro para la integridad física de los miembros del equipo.

Este artículo se enfoca en la importancia de la prevención de riesgos en la productividad de tu equipo y, en consecuencia, la consecución de sus objetivos comunes.

Vamos al lío…


PLANIFICACIÓN

La prevención se debe afrontar como un proyecto sobre el proyecto. Muchas veces lo tomamos como un simple anexo con el que hay que cumplir, en el que plasmamos un sota, caballo y rey para cumplir con la normativa pues, ya iremos personalizándolo a medida que avancemos en la ejecución.

Una buena planificación nos facilita una gestión sencilla, eficaz y segura de las contingencias que puedan surgir durante la acción. No es el propósito de este artículo enseñar a planificar un Plan PRL, por lo que vamos a lo que nos trajo aquí.

¿Cuándo se nos va de las manos?

La prevención, para gran parte de los implicados en ella, es un ente teórico, idílico, algo que se debe cumplir siempre y cuando los tiempos teóricos establecidos den pie a ello. Esto es una consecuencia de lo anterior, la proyección o planificación estándar en lugar de especializada.

Así pues, cuando llega ese momento en el que todo se nos viene encima, se dan los imprevistos y aparece la fecha límite en nuestro horizonte, todos, desde el mayor cargo de responsabilidad hasta el actor final, nos olvidamos de cuidarnos los unos a los otros y hasta a nosotros mismos.

Empezamos a ver los procedimientos establecidos como obstáculos que nos quitan tiempo para la consecución de nuestras metas, por lo que optamos por saltárnoslos confiando en que, esta vez no pasará nada y asociamos al técnico PRL con un enemigo para la consecución de nuestras metas. Básicamente, le huimos como si fuera el coco.

CONSECUENCIAS

Justo en ese momento, cuando “se acortan los tiempos” y empezamos a trabajar bajo presión, es cuando aparecen los siguientes factores:

Estrés

Trabajar bajo la presión del tiempo, un jefe y al margen de la planificación inicial genera una situación de estrés poco favorable para la realización de cualquier tarea, ya no te digo si estamos ante un trabajo que entrañe cierto peligro.

Mala toma de decisiones

Ante el estrés perdemos el enfoque de lo que hacemos con mayor facilidad y aumenta la probabilidad de optar por una solución errónea. Es decir, cuando menos centrados estamos y debemos confiar más en los procedimientos de seguridad establecidos, es cuando decidimos saltárnoslos.

Desconfianza de colaboradores

En el caso “exitoso” en el que no haya ningún incidente/accidente, tendrás a un equipo que sabe que a la mínima contingencia permites o incluso propones saltarse los procedimientos establecidos como primordiales para su seguridad y, como mínimo, perderás su confianza, lo que se traducirá en un merecido ambiente futuro poco colaborativo y desleal.

Si es así ante el “éxito”, imagínate si se sucede algún incidente/accidente… Ya te puedes ir buscando nuevos colaboradores.

Desmotivación

Si no cuidas a tu equipo, este no cuidará de ti. ¿Cómo pretendes entonces motivarlos para poner el alma en tus proyectos? A veces buscamos la falta de motivación en entes externos, cuando somos nosotros mismos quienes la provocamos.

Incidentes/Accidentes

Este es el desenlace fatal y el único en el que ponemos el foco de forma errónea a la hora de pensar en la PRL desde campo. Aún así, por mucho que se machaque en la teoría, lo vemos como algo lejano hasta que se sucede.

Si llegas a este punto, por ponerte una de las consecuencias extra medibles (aparte del daño personal y el más importante evidentemente) tendrás un equipo mermado en número a partir de ese momento o lo que es lo mismo, menos productivo.

SOLUCIÓN – IDEAS

Ahora es cuando viene la parte interesante. Parece que se ha probado de todo en este aspecto y nada funciona para concienciarnos de la importancia de la PRL.

Aquí te doy un par de recursos que yo mismo he probado con éxito:

  • Intenta trasladar la presión de tu equipo a ti, y de ti al exterior. No hay presión.

Ten en cuenta que, los tiempos son los que son y tú eres responsable de trasladar, o no, ese estrés a tu equipo de trabajo.

¿Realmente es necesario estar encima de quien depende el resultado de tu trabajo recordándole lo que falta para llegar al tiempo límite? Yo creo que no…

Por experiencia, te aseguro que, llegado a este punto, lo mejor que puedes hacer es recalcar la necesidad de trabajar bajo la máxima seguridad. La tranquilidad y confianza que ofreces se traducirá en un trabajo más productivo.

Siempre que se esté trabajando a un ritmo adecuado, no debes optar por trasladar el estrés del tiempo límite a tu equipo, sino todo lo contrario. Deben saber que hay una fecha y tiempo establecidos para la consecución del objetivo, pero quedando claro que lo planificado en cuanto seguridad será ejecutado tal cual se programó.

  • Una cosa es decirles a los trabajadores que usen los equipos de seguridad, otra forzarlos y otra bien diferente es fomentar o estimular su uso.
    • ¿Le has dado la importancia que merece a cada elemento de PRL durante la planificación y distribución de responsabilidades?
    • ¿Crees que has explicado bien la utilidad/necesidad de los EPI’s?
    • ¿De qué vale un curso o un reciclaje si a la hora de la verdad ni se nos pasa por la cabeza?

A aquello que relegues a un segundo plano le estarás quitando relevancia. Esto, inconscientemente, lo transmites a tu equipo.

En mi opinión, la solución está en cada uno de nosotros. Empieza por dar ejemplo, conciénciate tu primero de la importancia de la PRL y transmítelo con claridad a tu equipo con acciones no solo con palabras.

BENEFICIOS

Por último, la parte sencillo, recordarte los beneficios que obtendrás cuando apliques lo anteriormente explicado:

Confianza

Quien se siente protegido no solo realizará un trabajo de calidad en este proyecto en concreto, si no que se embarcará contigo en todo proyecto que propongas. Has establecido una relación de confianza, ¿recuerdas el win-win del networking? Aplícalo en todas tus relaciones y obtendrás beneficios.

Cooperación

Un equipo que confía en tu buen hacer, será un equipo leal.

Motivación

A todos nos motiva trabajar con quien nos cuida, ¿no? Nada más que añadir.

Trabajo sin presión

Cuando no tienes presión y tienes claro tu propósito y meta, trabajas enfocado y en consecuencia de manera más productiva.

Por si todo lo anterior aún no te convence, te doy dos últimos datos tangibles/medibles.

Costes por baja

Menos accidentes, menos bajas, menores costes.

Aumento beneficios

Menores costes, combinado con un equipo leal y motivado tiene como resultado el aumento considerable de los beneficios de tu empresa.

CONCLUSIÓN

Para terminar, un pequeño truco con el que concienciar a modo de preguntas clave:

Cada vez que pienses en obviar alguna pauta en relación a la seguridad, cuestiónate:

¿Realmente estoy dispuesto a asumir las consecuencias del peor de los casos?

¿Cuánto me desviaría de mi objetivo ese caso fatal?

Plantea las misma preguntas a todo aquel que no comprenda para qué se han establecido dichos procedimientos, sea promotor, técnico PRL, Ingeniero jefe u operario.

Llevamos años trabajando en esto; sabemos que en todo proyecto aparecen contingencias/imprevistos que retrasarán la ejecución,entonces, ¿qué tal si asumimos nuestra responsabilidad y los tenemos en cuenta?

Proyectemos un buen Plan PRL con un propósito claro en el que confiemos todos los integrantes del equipo, visionemos el resultado, planifiquemos su ejecución y llevémosla a cabo tal cual se programó, para establecer relaciones de confianza que nos proporcionen un trabajo de calidad y a buen ritmo. Por último, revisa a diario el plan establecido para validar lo incialmente establecido.

Aquí acaba mi aportación de la semana, ¿te parece que me he dejado algo? ¿Tienes alguna duda?
Pásate por los comentarios y lo resolvemos.

 

Abrazo y a seguir productivos

Música del artículo: Otis Redding – Stand by Me

Yan Vispo

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Ayudo a Ingenieros a gestionar la presión inherente al actual panorama multi-proyectos mediante las 3 claves de planificación: Propósito, hábitos y estrategias.