PROPÓSITO – PROCRASTINACIÓN

Si eres el tipo de lector para quien he creado este blog, repito, no sigas leyendo. Puedes encontrar artículos relacionados y muy prácticos sobre procrastinación como:

La charla de TED ofrecida por Tim Urban:

O leer el libro: La procrastinación eficiente de John Perry

Si aun así quieres seguir leyendo te advierto que este articulo va íntegramente dedicado a las emociones.
Trata sobre mi camino hasta llegar aquí y mi aprendizaje desde la experiencia sobre la procrastinación

Vamos al lío…


PRESENTACIÓN

Soy de los que cuando pago dinero por algo no lo valoro ni la mitad que cuando me lo trabajo por mí mismo, así que, conociéndome, cuando decidí crear mi propio negocio online, aposté fuerte por la formación y descarté delegar muchas tareas porque disponía del tiempo y energía necesarias para dedicarle y, además, con ello conseguía desafiarme.

El camino no ha sido fácil, pero sí muy reconfortante. Desde que comencé en la END (Escuela Nómada Digital) de Inteligencia Viajera, sin idea alguna de negocio online, ni diseño web, aquél 16 de octubre hasta hoy han pasado 4 meses, divididos en 3 de formación y 1 de diseño y desarrollo web.

4 meses en los que he aprendido que siempre se pueden exprimir un poco más tus capacidades, eso sí, siempre luchando por mantener ciertos hábitos saludables para no quemarte y perder todo el camino andado. Hábitos saludables que por supuesto incluyen el cuidar las relaciones con tus más allegados.

NO ESTÁS PROCRASTINANDO, SOLO ESTÁS DISFRUTANDO DEL TRÁILER DE TUS SUEÑOS

Este post es para ti si has pensado que podrías estar trabajando en ese gran proyecto/memoria/obra…

  • …mientras dedicabas tiempo a tu familia/amigos.
  • …mientras te dedicabas tiempo a ti mismo.

GÉNESIS

Hace tiempo ya, escuché por primera vez una palabra que no conocía; procrastinar.

 

Definición procrastinar

 

 

 

 

Después de buscarla en el diccionario y sacar mis conclusiones sobre su significado, simplemente, me obsesioné con ella. Pensaba que, prácticamente cualquier cosa que estuviera haciendo que no fuera dedicarle tiempo a dar pasos en dirección hacia mi objetivo de negocio era estar procrastinando.

Solo me permitía el lujo de olvidarme del trabajo cuando dedicaba tiempo a mi familia, amigos o al cuidado de mí mismo.

Tengo un propósito, un objetivo claro a medio/largo plazo, dividido en proyectos y marco mis planes de acción cada año, mes, semana y día con micro-objetivos, proyectos y tareas a conseguir, para hacer más llevadero el camino. Vamos, lo que viene siendo el abc de la planificación personal.

Llevo un control casi milimétrico del tiempo del que dispongo para invertir en mi negocio y saber cómo puedo sacarle el máximo partido. A tal punto he llegado a exprimir mis días, que hasta me he quitado horas de calidad de sueño, lo cual no te recomiendo en absoluto.

Lo que sucede es que, a veces, lo que está planificado, por mucho que te esfuerces no se puede conseguir, por cualquier razón, un proyecto que se enreda cuando parecía que ya teníamos las memorias terminadas y te lleva más tiempo del necesario, alguna urgencia familiar como cuando el pequeño de casa se te enferma justo esos 3 días que ibas a dedicar a tope a preparar esa oferta, etc.

Esto, normalmente hace que lo que estaba planificado en el calendario de trabajo para hoy, tenga que retrasarse para mañana u otro día y con ello, la consecución de tu objetivo (proyecto/memoria/obra).

Quizás seas de los que ha aprendido a renegociar conscientemente sus objetivos o quizás esta situación pueda ir minando tu moral y haciendo que cada momento que no le dediques a tu gran proyecto te parezca una pérdida de tiempo.

EXPERIENCIA

Todo lo que te describo en los párrafos anteriores, para mí, tuvo su punto álgido el día -01/01/2018-.
Tenía programado pasar el día anterior con mi familia y amigos, celebrando la nueva entrada de año haciendo una gran fiesta y con la intensión de no “perjudicarme” mucho para poder trabajar en mi negocio al día siguiente.

Exactamente esta era mi agenda de trabajo para ese día:

 

 

 

 

 

Eran las 23:48 de ese 1 de enero y no había completado ninguna de las grandes tareas que tenía programada y, ¿sabes qué?

No, no me sentía culpable. Todo lo contrario, me sentía más feliz que nunca.

Y tú dirás, este tío se ha vuelto loco, me lleva contando la milonga de la organización y planificación milimétrica y su obsesión con no procrastinar y ahora me dice que le da igual haber perdido un día entero de trabajo.

Pues no, no me he vuelto loco, ni me da igual y te cuento por qué.

 


 

Al despertarme esa mañana, mirar la hora y ver que mi pareja e hijo estaban tirados encima mío dándome una paliza en lugar de en la oficina o guardería, me he dado cuenta de que lo que yo había programado ciegamente como un día de trabajo, para mi familia era un día festivo y, por tanto, una oportunidad de disfrutar del mismo juntos.

Mis amigos habían pensado exactamente lo mismo y, casi abriendo los ojos, tenía 3 llamadas para ir a la playa a pasar un día de surf/relax juntos y de paso ver si teníamos alguna herida de guerra de la noche anterior.

Disfrutamos como niños; nos dimos un bañazo en el mar (bebé incluido) de entrada de año que nos quitó el cansancio acumulado del día anterior y revivimos/compartimos los momentos memorables que habíamos pasado. No te voy a mentir, alguno cayó y se pegó una buena siesta.

Nada más salir de la playa, otros amigos nos estaban llamando para comer e ir luego al parque a tomarnos algo (si los enanos nos dejaban), ver los cisnes y correr un poco por el césped.

¡No sabes cómo se lo pasaron los peques! Disfrutaron una pasada sintiendo el tacto del césped casi por primera vez y conociendo los cisnes. Te imaginarás la cara de tonto que se le queda a un padre cuando ve a su hijo disfrutar.

Salimos del parque, ya era de noche. Vuelta a casa a darle el bibe al enano y dormirlo.
Para terminar, una cenita con vino con mi pareja hablando tranquilamente y compartiendo un momento único. ¡¿Qué más se puede pedir?!

APRENDIZAJE

Cada día hago un análisis/revisión de mis planes de acción y micro-objetivos conseguidos y no conseguidos para, posteriormente, reprogramar todo lo necesario lo más acorde posible al tiempo del que dispongo.

En este análisis detecto en qué he podido invertir mal mi tiempo para ponerle remedio y así ser más productivo al día siguiente. La idea es obtener el máximo beneficio de cada tarea que realizo por inversión de energía dedicada a la misma.

En resumen, una vez hecho mi análisis de aquel día y revisada la no consecución de mis micro-objetivos de negocio llegué a la conclusión de que ese día había sido simplemente un éxito.

Tú dirás nuevamente, ¡¡¡¿por qué?!!!

Te explico…

Al proyectar mi negocio establecí un propósito, pero también tenía un sueño. Lo primero me guía hacia mi objetivo y lo segundo es lo que me da la energía necesaria para llegar a este.

Mi propósito: Ayudar a ingenieros emprendedores a ser más productivos en su día a día para que puedan sacar el máximo partido de cada proyecto en que se embarquen.

Mi sueño: Ganar lo suficiente para vivir tranquilo con mi familia, tener libertad de horarios para pasar más tiempo con mi familia/amigos, ser un modelo a seguir para mis hijos, aportar algo al mundo…

Como ves, al programar mi plan de acción para aquel día había obviado totalmente que podía vivir de forma anticipada una parte muy importante de mi sueño, dedicando tiempo de calidad a mi familia/amigos.

Mi obsesión por no procrastinar no me dejó ver más allá y darme cuenta de la oportunidad que se me presentaba para pasar el día con los míos. Un día que me ha cargado de energía al máximo para seguir currando como un c… en mi negocio.

CONCLUSIÓN

Definición procrastinar

 

 

 

 

En mi opinión esta definición corta y genérica de la palabra hace que, a veces, nos frustremos por falta de objetividad.

Yo me permito hacer un pequeño upgrade a esta definición y desde la experiencia de aquel día decirte: Procrastina sí, pero solo para vivir una parte de tu sueño.

 

Procrastina sí, pero solo para vivir una parte de tu sueño. Clic para tuitear

 

Así que cuando creas que estás procrastinando; para, analiza y pregúntate si quizás no sea porque estás disfrutando del tráiler de tus sueños.

 

Cuando creas que estás procrastinando; para, analiza y pregúntate si quizás no sea porque estás disfrutando del tráiler de tus sueños. Clic para tuitear
Ahora que ya conoces lo que es la procrastinación, espero que no caigas en la trampa de obsesionarte con ella.
¿Tienes alguna duda sobre el tema? Pásate por los comentarios y te la resuelvo.

 

Abrazo y a seguir productivos

Música del artículo: Landon McNamara – A Dollar Short & a Minute Late

Yan Vispo

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