PROPÓSITO – PRESIÓN Y ESTRÉS

Este artículo pretende motivarte a conocer tus límites y trabajar con perseverancia en un método que te libere totalmente de los momentos de sobrecarga y estrés tan arraigados al actual panorama de recompensa inmediata.

Las conclusiones y el aprendizaje final, que encontrarás en la última sección del artículo, parten de una experiencia crítica que viví en mis primeros años de aprendizaje en el surf, adaptada o extrapolada a la Productividad Personal.

Vamos al lío…


SITUACIÓN INICIAL

viñeta anclaSesión invernal de surf en mis inicios

viñeta anclaOlas grandes y potentes

  • Requiere conocimiento del mar, estar en forma, llevar la tabla adecuada.

viñeta anclaMínimo conocimiento del mar por mi parte

  • No llevo la tabla adecuada
  • Desconozco:
    • Mis límites
    • Por dónde entrar
    • Dónde situarme según mis habilidades
    • Cómo mantenerme en el pico (donde rompe la ola)
    • Cómo salir
    • Cómo reaccionar ante un marrón de una serie (conjunto) de olas que me “rompan en la cabeza”

viñeta anclaMínimo experiencia en el manejo del estrés

EXPERIENCIA

Nada más entrar al agua, me hundo y hago dos patos (pasar la ola por debajo). Noto la fuerza de la espuma de una ola “pequeña” pasar por encima mía y me percato.

La situación supera mis capacidades, pero ya estoy dentro de la corriente que me lleva a la rompiente. Me empiezo a poner nervioso, aunque pienso que quizás al llegar al pico no sea para tanto, pueda rascar alguna olita de las “menos grandes” y salir pitando.

Llego al pico y veo que las olas no solo son grandes, sino que tienen más potencia de la que creía, por lo que ya sé que, probablemente, no voy a surfear ni una y, si lo intento, acabaré en “la lavadora” (cuando te revuelca), pero en esta ocasión con fuerza y tiempo de inmersión desconocidos para mi experiencia. Más nervios…

Así pues, presa del estrés y fruto del desconocimiento, me voy alejando del pico y el mar me sitúa justo ahí, en el lugar donde va a caer la serie más grande de la sesión que, por mi inexperiencia, no he sabido ver venir y me va a romper justo encima. Entonces, erróneamente y casi en pánico, decido remar como un loco consumiendo casi todo mi oxígeno para intentar sobrepasar la serie.

Paso la primera ola, por los pelos… y me doy cuenta de que ya no llego a la segunda, es más me va a romper justo encima. Me preparo. Voy a bucear durante un rato, no sé cuánto; y voy a dar vueltas, muchas vueltas, pero no sé cuántas tampoco. Quizás por la potencia me golpee contra el fondo marino. Aumentan los nervios; empiezo a buscar aire de forma desesperada intentando recuperar todo el oxígeno gastado remando.

Llegó el momento, me rompe la segunda de una serie de 3 olas encima. Caigo de una altura desconocida, el golpe es bestial, me succiona nuevamente, me vuelve a tirar contra el fondo y entonces empiezo a dar vueltas. Mientras tanto, lucho por salir a flote para recuperar algo de aire, otro error grave, consumo más aire y ni siquiera sé si estoy nadando hacia arriba o hacia abajo.

Finalmente salgo casi ahogándome y busco qué es lo próximo que viene hacia mí.

Olón. Ya esto no tiene nada de divertido, no me queda aire, intento dar una gran bocanada para pasar este gran marrón como pueda. Sorpresa, aunque he abierto la boca a tope y aspirado al máximo, resulta que no me ha llegado nada de aire a los pulmones. La ola ya está encima y solo hay una cosa cierta para mí en ese momento. Voy a morir, no es una suposición, es una certeza…

Entonces, justo en ese momento, cuando pensaba que todo terminaba, llega el instante mágico y de máximo aprendizaje. Cuando sabes que vas a morir (no cuando lo crees) te relajas totalmente; a tal punto que tu consumo de aire se acerca mucho a cero. Ya no me preocupaba el tiempo que iba a permanecer bajo el agua ni de qué altura iba a caer, no era relevante.

Resultado:Cuerpo y mente relajados, o lo que es lo mismo, mayor flotabilidad y menor consumo de aire.

El tiempo bajo el agua se me pasó volando. Salí a flote, me sobraba mucho aire y, evidentemente, acto seguido me largué de allí para asimilar y sacar conclusiones de toda aquella situación.

Y tú dirás, vale, gran experiencia, pero ¿cómo c… me ayuda esto a ser más productivo? Ahora es cuando todo se relaciona.

APRENDIZAJE

viñeta anclaMínimo conocimiento del mar – Sistema de gestión poco robusto y trabajado más herramientas inadecuadas

Cuando te estás iniciando en la Productividad Personal, como en toda materia que requiera de una cierta disciplina, lo mejor que puedes hacer es empezar por las herramientas más simples, que se adecuen a tu situación y te den la confianza suficiente para implantar y desarrollar tu sistema a partir del método que elijas.

No te líes intentando utilizar las mejores o más populares herramientas desde un principio, simplemente utiliza las adecuadas para tu experiencia.

Puedes tener en tus manos la herramienta más avanzada de gestión que si no le sabes sacar el partido suficiente te dará peores resultados que la más simple de ellas. Incluso es posible que la frustración de no controlarla te lleve a abandonar todo el proceso.

Recuerda, en ese momento inicial lo más importante es que asimiles correctamente el método que hayas elegido y le vayas dando consistencia poco a poco y con paso firme.

Mi recomendación particular, si estás aprendiendo un método por un libro o curso, estudia uno o dos capítulos o temas por día, para que vayas cimentando los conocimientos y los puedas testear con seguridad. Todo aprendizaje que no se aplique es un aprendizaje incompleto.

Todo aprendizaje que no se aplique es un aprendizaje incompleto. Clic para tuitear

 

viñeta anclaOlas grandes y situación que me superaba – Asume que todo esto es un proceso continuo

Y te digo más, disfrútalo como tal, pues la Productividad Personal no es un destino sino el propio camino que haces con tus pasos firmes día a día.

Una de las mejores experiencias que puedes vivir es el poder disfrutar de un proceso de aprendizaje con la calma suficiente, para ir asimilando todos los conceptos e irlos aplicando de manera exitosa o re-aprendiendo. Una vez los aprendas, tendrás tiempo de profundizar, cuestionarte muchos de ellos y realizar tus propias aportaciones al método.

Aplica este concepto en cada proyecto en el que te embarques. Ten presente que hay un gran potencial en ti y existe una manera de liberarlo y desarrollarlo. Esto solo se consigue mediante un proceso de aprendizaje. Es un concepto que forma parte de los principios fundamentales de los que habla Stephen Covey en su gran libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”.

 

viñeta anclaMínima experiencia en el manejo del estrés – Cómo reaccionar cuando te metes en un marrón…

Sé que probablemente no me vayas a hacer ni puñetero caso en un principio y probarás a meterte en mil berenjenales, encontrándote en un momento dado con un marrón de campeonato. Tranqui, yo lo hice también en su día y no descarto que me pueda volver a pasar. Somos humanos…

 

Cuando llegue ese momento y estés a punto del ataque de pánico, simplemente actúa en este orden:

  1. Sé consciente de la situación – Reconoce que estás en un momento crítico y tienes que actuar.
  2. Sé consciente de tu respiración – O más bien de tu mala respiración. Evita hiperventilar o la respiración clavicular y pon en marcha tu Respiración Consciente.
    • Aquí tienes un artículo perfecto para aprender a descifrar la respiración de los momentos de estrés y cómo practicar una Respiración Consciente para volver al estado de relajación óptimo.
  3. Tras relajarte, analiza inmediatamente por qué has llegado a esa situación para evitarla en el futuro. En ese justo momento es cuando tienes todos los datos frescos en la cabeza.
  4. Tómate unos minutos extra de descanso – Despeja tu mente del trabajo.
  5. Una vez dejes atrás esta situación crítica acude a tu método de gestión – Replantea tus objetivos, áreas de responsabilidad, proyectos y la distribución de tareas diarias encaminándola a micro-objetivos más asequibles.
  6. Finalmente, una vez tu método te dé la seguridad suficiente para trabajar de forma consciente y relajada vuelve a tus nuevas y mejor definidas tareas asignadas y ejecútalas de una en una..

CONCLUSIÓN

Vivimos en la era VUCA (Volatility, Uncertainty, Complexity, Ambiguity) en español volátil, incierta, compleja y ambigua. Estamos en un mundo hiperconectado, lleno de distracciones al alcance de nuestra mano, en el que asumimos cada vez más responsabilidades y nuestras prioridades cambian con mayor frecuencia y rapidez que nunca. Nuestra única opción para no caer en niveles de estrés insoportables diariamente es adaptarnos a la nueva situación de la mejor manera.

Mientras más conscientes seamos de la situación en la que nos encontramos, más fácil nos será distinguir los conocimientos y herramientas que necesitamos para llevarla a un nivel superior.

Si quieres ampliar conocimientos te recomiendo estos dos interesantes artículos relacionados:

¿Tienes alguna experiencia que te haya ayudado a mejorar tu Productividad Personal de alguna manera?
Pásate por los comentarios y cuéntanosla…

 

Abrazo y a seguir productivos

Música del artículo: Kaleena Zanders – Stronger Than I’ve Ever Been (Piano Edit)

Yan Vispo

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Ayudo a Ingenieros a gestionar la presión inherente al actual panorama multi-proyectos mediante las 3 claves de planificación: Propósito, hábitos y estrategias.

Mi propósito es ayudarte a enfocar tu atención en las tareas adecuadas para que consigas tus objetivos con el menor de los esfuerzos y dispongas de la energía para disfrutar de lo que realmente te apasiona en la vida.