PROPÓSITO – OBJETIVO EMAIL MASTER – GESTIÓN DE EMAIL
Espera… ¿No te apetece leer hoy? Dale al play y escucha el artículo narrado por mi…
Aún a día de hoy y, tras muchísimos años de haberlo inventado, seguimos cometiendo los mismos errores día tras día en la gestión de emails.
Utilizamos hábitos inadecuados para esta tarea y acabamos echando la culpa de nuestra baja productividad al email y declarándolo uno de los “ladrones del tiempo”.
No queremos “perder tiempo” gestionando emails, pero sabemos que es imprescindible realizar esta tarea.
Dime, ¿sabes de cuánto tiempo extra podrías disponer al día simplemente gestionando correctamente tu email?
Ya te lo digo yo, mucho; muchísimo.
En el artículo de hoy voy a presentarte todos los malos hábitos que aplicas cada día en la gestión del correo electrónico y las mejores herramientas para convertirte en un Email Master.
Vamos al lío…
MITOS DE LA GESTIÓN DE EMAIL
Para empezar, te dejo por aquí ciertos mitos o creencias limitantes, que hacen que evites cambiar tu forma de relacionarte con el email.
Crees que…
- Eres más productivo gestionando emails todo el rato solo porque estás todo el tiempo ocupado en abrir, ordenar y escribir mensajes.
- El mejor profesional es quien responde más rápido cualquier mensaje que recibe.
- Abrir y responder rápidamente un email proyecta al exterior una gran imagen de ti.
- Tu producto o servicio tendrá más calidad y ofrecerá más resultados si estás permanentemente conectado y disponible para cualquiera que te envíe una solicitud.
- Los resultados de tu trabajo dependen de los próximos emails que estás a punto de recibir.
MALOS HÁBITOS DE LA GESTIÓN DE EMAIL
Bandeja de entrada constantemente abierta
Esto te lleva a un más que probable chequeo constante del email por lo que pierdes foco y te es imposible concentrarte en una tarea con tanta interrupción. Estás evitando la creatividad en lugar de llamarla.
Desayuno con email
Ni siquiera has abierto del todo los ojos y lo primero que haces es coger el teléfono y ponerte a ver los emails que te han llegado.
Desayunas con una mano menos porque estás revisando emails todo el rato.
Revisar email nada más sentarte a trabajar
No contento con el punto anterior, nada más sentarte a trabajar, lo primero que haces es abrir el email para ver si en los pocos minutos que han pasado te ha llegado “algo importante”.
Con esto lo único que estás haciendo es priorizar las necesidades de otros a las tuyas. Pasas el día reaccionando a tu entorno sin centrarte en tus metas y objetivos.
¿En qué momento piensas revisar tu plan de acción diario?
¿De verdad tus tareas programadas son tan poco relevantes para la consecución de tus objetivos como para posponerlas y resolver las de otros previamente?
Revisar un mismo email varias veces
Abres un email y piensa: “Ya lo gestionaré bien luego. Ahora tengo otras cosas que hacer más importantes que hacer”.
Déjame preguntarte algo. Si tienes otras cosas más importantes que hacer, ¿qué c… haces revisando el email?
Estoy seguro de que, a veces, esta misma frase te la dices más de una vez al día, y lo que es peor aún, con el mismo email. ¿Te das cuenta de la cantidad de tiempo y energía que estás derrochando?
Cada cosa a su tiempo. Deja de saltar de una tarea a la otra.
Bandeja de entrada a tope
Tu bandeja de entrada funciona como gestor de tareas, planificador, archivador, …
En ella guardas:
- Emails de diferentes temáticas
- Profesionales: Proyectos, ofertas, archivos de consulta…
- Personales: Familiares, amigos, propios reenviados…
- Suscripciones: Todas aquellas suscripciones que has ido acumulando y no lees en su mayoría.
- Publicidad: SPAM, de interés para ti…
- Notificaciones: Mensajes sin sentido de notificaciones de RRSS que jamás pretendes leer, pero ni siquiera te has tomado el tiempo de gestionar.
- Emails antiguos que quizás algún día puedas necesitar, pero no tienes ni idea de lo que tienen dentro hoy día.
Hoy día recibimos cientos de emails a diario en cada cuenta (incluido SPAM) y, en lugar de mejorar la gestión de estos, decidimos dejarlos reposar en la bandeja de entrada con la esperanza de que algún día aparezca ordenada por arte de magia.
Email desorganizado
Acumulamos correos esperando algún día acudir a él y, por arte de magia encontrar algo en concreto sin haber hecho un trabajo previo de organización.
Cada día pierdes emails con información importante que necesitas para continuar con un proyecto y debes dedicar tiempo a contactar nuevamente con la persona que te lo envió para volver a solicitar la información.
Si, en el mejor de los casos, de vez en cuando te dedicas a clasificar los emails por carpetas, pasas olímpicamente de crear reglas que automaticen este trabajo. Todo por no “perder” unos minutos aprendiendo a crearlas.
Utilizas el email como gestor de tareas
Utilizas el reenvío como forma de delegar
¿Cuántas veces has recibido un email o llamada de vuelta preguntando qué tiene que hacer exactamente con lo que le mandaste?
Olvida ya el dichoso PSI (para su información) o PVI (para vuestra información). La mayoría de los emails de este tipo no solucionan nada y generan confusión.
Utilizas el email para gestionar proyectos con tu equipo de trabajo o colaboradores
¿Cuántas veces has enviado planes de acción o calendarios con actualizaciones por email?
Piensa una cosa, si tan solo un miembro de tu equipo pierde el último email de actualización del plan de acción estará trabajando con una programación desfasada y, muy probablemente en las tareas equivocadas.
Utilizas el email como archivo de consulta
¿Cuánto tardas en encontrar un pdf en una bandeja de entrada llena de emails de distinto tipo? Incluso, estando la bandeja de entrada ordenada, tardarías mucho más de lo que deberías en acceder a tus archivos de consulta.
Te recomiendo leer este artículo en donde te enseño la mejor forma de gestionar este tipo de material. Te adelante que no es en el gestor de correo.
Tienes tropecientas cuentas de correo y las utilizas por separado
¿Cuántas de ellas crees que es necesario gestionar a diario? ¿Cuánto hace que no te llega un email medio interesante a tu cuenta de Yahoo?
Atiendes la típica llamada de: “Oye, te he enviado un email”, respondiendo: “Enseguida lo miro…”
¡Error! Al hacer esto adquieres un compromiso que tu cerebro está loco por cumplir lo antes posible o, en caso contrario, te lo va a estar machacando durante toda la jornada.
No hay nada malo en decir, “Ok, en cuanto mi programación me permita dedicarle un rato atiendo tu petición”.
Hasta aquí todo lo que hace que tu gestión de email esté frenando tu productividad y con ello alejando tus metas.
Ahora voy a mostrarte cada una de las soluciones que puedes aplicar desde hoy mismo para evitar cada uno de estos malos hábitos y convertirte en un Email Master.
¿Cómo gestionar tu correo como un Email Master?
Unifica tus cuentas de email en una sola
Olvídate de andar saltando de una cuenta a la otra para revisar todo el email. Si tu Sistema Operativo no trae un buen gestor de email, el mejor gestor gratuito que conozco es Gmail.
Aquí te dejo un muy buen artículo de Laura Ruíz de Caos Cero en el que te explica de forma clara y práctica, cómo configurar Gmail para gestionar tus diferentes cuentas de correo.
Desactiva las notificaciones
En un principio te va a costar y mucho, te lo digo por experiencia. Vas a desactivar las notificaciones y, aún así, tener unas ganas inmensas de revisar, si ha llegado algún email o notificación nueva.
Solo te digo que, cada interrupción de un sonido o estímulo visual capta tu atención de tal manera que te descentra totalmente de la tarea en la que estés enfocado.
Aplícate desde ya y desactiva notificaciones de:
- Ordenador
- Móvil
- Tablet
- Reloj
¡Todo lo que pueda desviar tu atención de lo realmente importante!
Como bonus de este punto:
Recompénsate cada hora que pases sin revisar el email. Tu sabes lo que te gusta, así que no seré yo quien te diga de qué se trata tu recompensa. ¡Sorpréndete! Y que sea tan buena como para valer otra hora más sin mirar el email.
Cierra el email mientras no lo estés revisando
Facilítate crear el hábito de no revisar el email constantemente. Quita de en medio cualquier opción de un vistazo furtivo a la bandeja de entrada cerrando totalmente el gestor de email mientras trabajas en otras tareas.
Mi truco: Yo quité el acceso directo al email de mis pantallas. Cuando te cuesta encontrar algo es más difícil que accedas a ello constantemente.
Debes tener en cuenta que, si hay algún asunto realmente importante, la persona que te va a contactar, debe saber que un simple email no es lo adecuado. Si no es así, hazle saber esta máxima.
Si aún así, continúa intentándolo por esta vía, no te preocupes. La propia mala experiencia de recibir respuesta a destiempo la mayoría de las veces, le hará recapacitar ;).
Por otro lado, aplícate esto mismo a ti. No utilices el email como si estuvieras hablando por WhatsApp. Si esperas respuesta inmediata, lo ideal es el teléfono o acudir directamente a la persona.
Utiliza Bloques de tiempo para revisar y procesar tu bandeja de entrada
Tal cual pasa en las recompensas, aquí decides tu cuántos bloques de tiempo son necesarios para mantener tu email al día sin entorpecer tu trabajo diario. Puedes empezar por 4 e ir ajustando según tus necesidades.
Te recomiendo que le dediques de 30 mins. a 1h a la gestión del email en función de tus necesidades. Eso sí, decide el tiempo previamente, en caso contrario te arriesgas a pasar mucho más tiempo del necesario en esta tarea.
Plantéate retos entretenidos
Al plantearte ciertos retos entretenidos que te ayuden a gestionar de forma rápida y eficiente el email, estarás trabajando la fuerza de voluntad para aplicar los hábitos que te llevarán a triunfar en este objetivo de convertirte en un Email Master.
Un par de ejemplos pueden ser:
- Bandeja de entrada vacía: Puedes plantearte conseguir al final del día tener la bandeja de entrada vacía. Pero no te obsesiones, nunca debe ser una de tus prioridades. Tómalo como un simple juego y respeta los bloques de tiempo establecidos.
- Un email = 1 apertura: Este es especialmente complicado por el hábito que tenemos de procrastinar constantemente ciertas tareas que creemos nos llevarán cierto tiempo resolver. Te propongo que hagas la prueba y verás cómo muchos de los emails que creías resolverías tras un largo rato se resuelven en breve espacio de tiempo.
Utiliza carpetas y/o etiquetas para organizar los emails
Diferencia proyectos, clientes, proveedores, etc. Pueden ser carpetas temporales. Utilízalas solo para material que estés absolutamente seguro que vayas a necesitar en el futuro próximo, el resto al archivo de consulta o la papelera.
Controla el SPAM
Tu eres quien enseña a tu gestor a identificar este tipo de emails. Si simplemente los borras sin indicarle que son SPAM, seguirás recibiéndolos a diario.
Controla tus suscripciones y notificaciones
Estoy seguro de que no te da tiempo de seguir todos los blogs a los que estás suscrito. Aquellas suscripciones que lleves más de 3 meses sin abrir un email, elimínalas.
Dale un repaso a las notificaciones que tienes en tus diferentes RRSS. Realmente hoy día, que tienes todo lo que quieres a mano en tu móvil, ¿necesitas tener activadas las notificaciones por email de actualizaciones en RRSS?
Yo en tu lugar eliminaría, al menos, todas aquellas notificaciones que llegan por email.
No utilices el email para comunicaciones con tu equipo de trabajo
No solo es una herramienta lenta, sino que puede entorpecer y mucho el avance por pérdida de información.
Utiliza herramientas como:
Utiliza reglas
No olvides las famosas reglas. Te pueden ayudar a procesar emails automáticamente distribuyéndolos según la carpeta correspondiente.
Revisa tu bandeja de entrada
Es una fase previa y diferente al procesado. En este caso sería como hacer una vista de halcón de los mensajes que tenemos por procesar/gestionar.
Echar un ojo simplemente al asunto nos puede dar un indicio de por donde empezar a procesar la bandeja de entrada y descartar ciertos emails de manera previa con altas probabilidades de caer en la papelera.
Procesa tu bandeja de entrada
Al procesar cualquier bandeja de entrada tendrás estas opciones:
- Hacer
Si el email conlleva alguna tarea que se resuelva en menos de 2 minutos (aprox.), hazla. Respuesta rápida (tipo email de confirmación de cita o aceptar oferta), llamada rápida, lectura corta…
- Programar
Si la tarea a realizar lleva más de 2 minutos y no impide el avance de algún proyecto prioritario en ese momento, prográmala en tu gestor de tareas para el momento más adecuado.
Como ves, en este caso, es muy importante que tengas claro cuáles son tus prioridades y objetivos para poder determinar cuándo se debe realizar cada tarea.
En caso de que necesites mantener el email para acudir a información útil o hacer referencia al mismo en un futuro. Guárdalo en su carpeta o etiquétalo y haz referencia a este en la tarea correspondiente de tu gestor de tareas.
- Delegar
Si la tarea a realizar es necesario que la haga otra persona, envía la información necesaria a esa persona, mediante el medio que hayas acordado (email, gestor de tareas de equipo…)
En caso de que necesites mantener el email para acudir a información útil o hacer referencia al mismo en un futuro. Guárdalo en su carpeta o etiquétalo y haz referencia a este en la tarea correspondiente de tu gestor de tareas.
- Archivar
Si el email no implica tarea alguna, pero tiene información valiosa para un proyecto en curso o futuro, extrae los datos necesarios del mismo y almacénalos en tu archivo de consulta.
Email a la papelera ;).
- Desechar/Eliminar
Si el email no implica ninguna tarea y la información que lleva no es valiosa para ti, puedes borrarlo con toda la seguridad.
A la hora de la Redacción
Cuando vayas a redactar un email, ante todo, piensa, ¿es un asunto urgente? Si es así, mejor haz una llamada o acude a esa persona directamente, en caso necesario.
Cuidado con los reenvíos. Piensa bien si es absolutamente necesario que esa persona tenga esa información y en esos términos. Puedes llegar a aburrir de tal manera que ni abran tus emails.
No todos los emails necesitan respuesta. Quizás la conversación se puede terminar simplemente con el último email que recibiste. Una confirmación, un simple gracias, hace que la otra persona tenga que procesar el email y con ello pierda cierto tiempo leyendo algo que se presupone.
Composición
- Asunto: Debe aclarar sin margen a equivocación la temática que se trata en el contenido. Es tu oportunidad de oro para llamar la atención del receptor.
En cadenas de mensaje, no dudes en cambiar el asunto del email si el contenido es diferente al inicialmente planteado. - Contenido:
- Claro, directo y conciso.
- La idea del mensaje se debe captar lo antes posible.
- Si la información que hay que comentar es extensa, mejor incluirla en un documento y adjuntar dicho documento al mensaje. Mejor aún, si el email es tan largo, quizás necesite de una llamada o incluso una reunión presencial con esa persona o personas para exponer tu visión.
- No fundas a preguntas al receptor. Intenta que no le dé pereza contestarte.
- Si tienes adjuntos de mucho peso, o varios, intenta utilizar un servicio en la nube como Dropbox y enviar solo los enlaces. Facilitarás la apertura del email a sus lectores y tu mensaje o idea se “venderá” mejor.
- CC/CO: Intenta evitarlo por todos los medios. Utilízalo cuando sea absolutamente necesario, no siempre es necesario responder a todos los destinatarios.
- ¡Revisa la ortografía por favor!
Plantillas
Elabora plantillas de aquellos emails recurrentes en tu trabajo (Onboarding, informes de resultados, etc). Con esto ahorrarás un tiempo muy valioso que podrás dedicar a tareas esenciales.
Reglas y automatizaciones
Igual que las plantillas, te pueden ahorrar mucho tiempo y apuros.
Algunas interesantes pueden ser:
- Establecer un retraso al envío de emails para evitar mandar el típico mensaje con archivo adjunto, habiendo olvidado adjuntarlo.
- Programar el envío de emails apoyado en una aplicación externa como Letterme Later. En este artículo de Berto Pena de Think Wasabi tienes una práctica explicación de su funcionamiento.
CONCLUSIÓN Y LA MEJOR SOLUCIÓN ACTUAL
Ya ves que alcanzar el Objetivo Email Master no tiene porqué ser complicado si aplicas los hábitos y estrategias adecuadas con perseverancia.
Sentirte cómodo al gestionar tu email y saber qué es exactamente lo que vas a hacer cuando te sientas a realizar esta tarea puede marcar la diferencia entre conseguir un gran objetivo en tiempo o no.
Ahora, si quieres tomarte en serio tu camino al Objetivo Email Master, ya sabes que mi apuesta siempre va por el camino de la formación y en este caso, no va a ser menos.
Después de haber probado varios cursos, he de confesar que tengo predilección por la forma de transmitir de Jeroen Sangers, fundador del blog de referencia Canasto y pionero en el campo de la productividad personal en habla hispana.
Así que aquí te presento su curso Gestiona tu Email con Eficacia.
Aprende a:
- Organizar tu cuenta de email
- Conseguir cada día una bandeja de entrada vacía
- Escribir mejores mensajes para reducir los mensajes que recibes
- Automatizar parte del trabajo
“Aunque el email es un canal de comunicación importante, tu trabajo no es contestar los emails todo el día” – Jeroen Sangers
¿Tienes algún otro recurso interesante para aplicar a la gestión del correo electrónico?
Para cualquier duda o sugerencia sobre el tema, estaré por los comentarios.
Abrazo y a seguir productivos
Música del artículo: Free Fallin’ – John Mayer
Creo que es la guía de gestión del email con los mejores consejos que he leído en español, te felicito. A veces dejamos pasar detalles sencillo como simplemente tenerla limpia de todos los mensajes que no utilizamos o las suscripciones que ya no leemos…
No conocía tu blog pero me ha gustado mucho el artículo, volveré a pasarme por aquí! 🙂
¡Buenas Miguel!
Muchas gracias. Me alegra que te haya gustado y parecido útil el artículo. La idea es aunar todas las posibilidades que nos ofrece el email dentro de unos límites que nos ayuden a sacarle el máximo partido.
Dejar los emails en la bandeja de entrada es un error que muchos comenten y, al menos a mi, me agobiaba bastante en su momento, pues sentía que no controlaba todo lo que había ahí dentro. Desde que lo tengo todo bien organizado y limpio la bandeja de entrada, la visión global de lo que tienes pendiente de atender es totalmente diferente. 😉
Abrazo y nos vemos por los comentarios =)
Hola Yan
Muchísimas gracias porque me has convencido. A partir de ahora me voy a convertir en un Email Master. Es algo que ya llevaba tiempo pensando, porque pierdo demasiado tiempo con los emails.
Mi gestión de email es de pena… Todo el día revisándolo, respondiendo, con notificaciones que hacen que pierda el foco y el tiempo,… en fin que te voy a contar!!!
Desde hoy mismo me voy a proponerme aplicar los consejos que nos propones y estoy seguro de que voy a ser mucho más productivo y voy a estar mucho más relajado.
Pedazo de artículo.
Gracias
¡Hola Antonio!
Me alegra haberte ayudado a decidirte por controlar uno de los principales “captadores de atención” que tenemos actualmente.
Como le dije a Rubén los máximos responsables de nuestra productividad o falta de ella somos nosotros mismos y debemos trabajar en introducir los hábitos adecuados para ir ganando en efectividad día a día e ir creando un sistema personalizado a base de pruebas.
Si te has decidido a introducir algunos de los hábitos que te planteo en este artículo te recomiendo hacerlo poco a poco y con paciencia para no desertar cuando venga un revés. Un paso al día hacia la meta es suficiente para seguir avanzando ;).
Cualquier duda que tengas sobre el tema, me dices.
Abrazo y gracias por tu comentario y por la felicitación 🙂
Hola Yan!!!
He empezado a leer el artículo con dudas y ha terminado enganchándome una barbaridad.
Parece que estabas representando lo que me pasaba cuando trabajaba como ingeniero antes de emprender.
Correo todo el rato abierto, notificaciones, tareas y planes de acción por correo, 30 – 40 -60 minutos al llegar al trabajo viendo correos para ver qué es urgente. Desperdiciar mucho tiempo viendo correos que otros piden que resuelvas con urgencia y dejar de lado tus objetivos, etc.
Durante ese tiempo, aprendí a aplicar algunos de los consejos que recomiendas sobre la gestión de email para ser más efectivo porque veía que perdía un tiempo increíble. Crear carpetas, organizar por proyectos y llevar la gestión de tareas en otra herramienta paralela, mirar el correo en bloques de tiempo y alguna cosa más, me ayudaron bastante.
Sin enrollarme más, enhorabuena por este pedazo de artículo. muy TOP, de veras!!
Buenas Rubén,
¡Qué bueno que te haya enganchado el artículo!
He intentado recopilar todos los malos hábitos que he visto y vivido para luego darles solución en este artículo.
Por mi experiencia, en las empresas, se vive pendiente de la última notificación de correo como si cualquier avance dependiera del mismo, o peor aún, como si esperaran a que alguien les diera algo más importante que hacer que lo que tienen entre manos.
Introducir ciertos hábitos como el trabajo enfocado en objetivos y prioridades, la distribución de tareas según estas prioridades y establecer estrategias como las que presento en este artículo para controlar las interrupciones que pretenden captar nuestra atención día a día, es clave para trabajar la mayor parte del tiempo en lo correcto.
Como siempre, gracias por pasarte por los comentarios y por los halagos 🙂
Abrazo
Wow Yan! Vaya pedazo mega-guia de gestion de email que te acabas de marcar. Te he leido bastantes artículos y creo que es el major que he visto hasta el momento.
He de confesar que en la sección de malos hábitos casi me pongo a llorar y dejo el articulo a medias.jajaja. Eso que llevo mejorando mi gestion de email desde que lei el libro de Tim Ferriss. En UK se abusa del email y lo he reducido a menos de 2 al dia, pero no como fuente de consulta. Una tecnica Buena para cuando utilizas la llamada para discutir temas largos es luego enviar un email con los puntos claves tratados y acordados a la otra persona, que ya sabemos que las palabras se las lleva el viento. 😉
Muchas gracias, que me llevo muchos recursos nuevos para empezar a aplicar ya mismo para gestionar mejor mi correo electronico. De hecho creo que me acabo de viciar a desactivar notificaciones del movil, jajaj.
Me apunto tu articulo que mencionas del archivo de consulta que creo que me va a venir muy bien para liberar el email
Una cosa que no me quedo clara es cuando te refieres a utilizar el reenvio como forma de delegar, que es e el PSI o PVI?
A la hora de la redacción hace tiempo oí un consejo muy útil sobre como se redacta un email: Escribe todo lo que quieras decir, léelo y elimina todo lo que puedas. Me parece muy sencillo y muy bueno, tendemos a mandar Biblias por email y eso en vez de clarificar disminuye muchísimo la probabilidad y rapidez de respuesta.
Un abrazo
Pd: Temazo para el articulo.
¡Vaya Jaime! Muchas gracias. Me alegra que te haya “llegado” el artículo.
Referente a los malos hábitos… Jaja, normal. Lo cierto es que son muy típicos de hoy día debido a los malos hábitos y ritmos de trabajo implantados en muchas empresas. Da la sensación de que lo prioritario es atender una herramienta de comunicación esperando a que caiga una bomba o nuestra siguiente tarea, convirtiéndonos en personas totalmente reactivas y trabajando siempre desenfocado de las tareas realmente esenciales para cada posición. *El libro de Tim Ferris es uno de los 2 siguientes que tengo a mano ;), ya te contaré…
Me gustó la estrategia de enviar resumen de las llamadas importantes por email para confirmar lo acordado. Apuntado y directo a la fase de pruebas. *Quizás una idea para estos casos en los que sabes que la conversación va a tener más contenido puedes probar a fijar una reunión en persona o por video.
En cuanto al archivo de consulta, no dudes en pasarte por el artículo. Para mi es uno de los pilares de mi sistema. Acudo a él todos los días varias veces y por tanto necesito tenerlo al día y bien clasificado. Puede marcar un antes y un después en tu organización.
PSI y PVI… Estoy tan acostumbrado a verlo que pensé que se iba a entender. Quizás a ti te ha llegado por UK algún email con las iniciales FYI (For your information), pues es lo mismo en español. Es el típico email reenviado con información supuestamente interesante o útil. En mi experiencia, un gran porcentaje de ellos no tiene en absoluto información valiosa para mis tareas.
Por último, el recurso para la redacción que aportas es muy interesante. Lo he utilizado para redacción de artículos y correos en alguna ocasión, pero siempre me termino quedando con la opción de esquematizar por los temas esenciales a tratar y luego ampliar la información lo necesario para que se entienda. La idea es que se entienda fácil y no cargue de mucha letra el texto. *Igualmente ambos son muy válidos.
Abrazo y sí, hoy tocó temazo para leer el artículo 😉