PROPÓSITO – RUTINAS PRE Y POST – JORNADA

Los seres humanos, aunque muchos nos empeñemos en demostrar lo contrario, vivimos mejor cuando asumimos ciertos hábitos y rutinas saludables.

¿Recuerdas que, cuando éramos niños nos despertábamos, desayunábamos, comíamos, cenábamos y dormíamos a la misma hora?

Olvidamos aquello que nos enseñaron nuestros padres, como si no fuera con nosotros, y tratamos de instaurarlo en nuestros hijos. Sabemos que esto es lo correcto; pero no estamos dispuestos a aplicarlo en nuestras vidas, porque ya no recordamos sus beneficios.

Desaprovechamos nuestro potencial cada día trabajando más tiempo del necesario, en las tareas equivocadas y provocando un estrés que se traduce en peor calidad de vida.

Nos despertamos corriendo y empezamos a trabajar comiendo lo primero que pillamos de la nevera para empezar a ser “productivos” cuanto antes. Creemos que, por empezar más temprano, terminaremos antes las tareas pendientes y esto es un gran error.

En el artículo de hoy vengo a hablarte sobre los beneficios de una buena rutina pre y post jornada laboral, en mi opinión, la apertura y cierre de telón de tu éxito diario.

 

Una buena rutina pre y post jornada, puede ser la apertura y cierre de telón de tu éxito diario. Clic para tuitear

 

Pero antes, tu dosis de creencias limitantes, aquello que tira de ti como una cuerda de vida, pero que, lo que realmente hace es frenar tu productividad sin que te des cuenta.

Vamos al lío…


CREENCIAS LIMITANTES

Tendemos a asociar las rutinas con algo rígido y aburrido. Creemos que significan hacer cada día lo mismo, de la misma manera y sin creatividad, y nada más lejos de la realidad.

Una rutina puede ser tan divertida o aburrida como te lo propongas; por tanto, si te curras un buen plan diario que haga que te apetezca llevarlo a buen puerto, pronto empezarás a notar los beneficios que este te ofrece.

MIS RUTINAS

Aquí te presento las rutinas que sigo cada día antes y después de cada jornada de trabajo. Con ellas consigo la calma y claridad necesarias para hacer lo que tengo que hacer, en el momento en que lo tengo que hacer y de la mejor manera.

PRE-JORNADA

Estiramientos + música 10 -15 mins – Me relaja y situa cada parte de mi cuerpo donde va después de pasar la noche sin prácticamente ningún movimiento.

Desayuno + actividad relajante (ver tv, leer prensa…) – Me aporta la energía suficiente para afrontar el día.

Revisión/Validación Plan de Acción del día – Me da la claridad que necesito para saber a qué proyectos y tareas debo dedicar mi energía para conseguir los resultados que deseo.

5 mins de relax – Me ayuda a realizar el cambio mental de una tarea a la otra.

POST-JORNADA

5 mins de relax – Me ayuda a realizar el cambio mental de una tarea a la otra.

Revisión logros Plan de Acción del día – Con esta tarea valido la eficacia de mi sistema de planificación, ayudándome a optimizarlo.

Revisión/Validación Plan de Acción del día siguiente – Me permite ajustar la planificación cuando es necesario, trasladando una tarea de días anteriores o redefiniendo objetivos diarios.

Estiramientos + música 10 -15 mins – Finalmente, los estiramientos apartan mi mente del trabajo y me preparan para un descanso óptimo.

BENEFICIOS

Desde que aplico estas dos simples rutinas, he experimentado una serie de beneficios que me gustaría compartir contigo. Una vez los compruebes por ti mismo, te harán preguntarte por qué no empezaste antes.

 

Empezarás el día relajado

Fuera el estrés de empezar a trabajar como un loco sin tener siquiera un plan de acción claro.

Al tener claro tu plan de acción te centrarás en aquellos proyectos y tareas prioritarios para conseguir tus objetivos. La sensación de control que sentirás al saber exactamente a qué debes dedicar tu jornada, hará que empieces tu día relajado y sin estrés.

Notarás mayor nivel de energía

Tan solo necesitarás despertarte unos minutos antes de lo que lo haces actualmente para empezar a notar una gran diferencia. Un cuerpo relajado, un buen desayuno y una mente despejada y enfocada harán que tu nivel de energía sea el adecuado para afrontar tus metas diarias.

Experimentarás mayor capacidad de enfoque

Empezar la jornada sin estrés y con un plan de acción donde se clarifiquen tus prioridades, facilitará que te centres en la tarea que estés realizando en cada momento. Evitarás que te venga a la cabeza la típica duda de si tienes algo pendiente y más importante que lo que tienes entre manos.

Tendrás claras tus prioridades

Al haber validado tus prioridades desde el inicio de la jornada, disminuirás la probabilidad de tomar una mala decisión a última hora y trabajar en la tarea y/o proyecto equivocado.

Evitarás procrastinar

A más claridad en tus prioridades y enfoque, mayor facilidad para trabajar en lo realmente importante sin distracciones que retrasen la consecución de tus metas.

Terminarás la jornada relajado

Saber qué has hecho exactamente durante tu día de trabajo, los objetivos que has conseguido, los que no y haber puesto remedio a ello, influirá directa y positivamente en tu calidad de sueño. Esto se traducirá en un mayor nivel de recarga de energía para afrontar el día siguiente a tope.

Tendrás más tiempo libre

¡¿Cómo olvidarlo?! Tu más preciado bien, aquello que una vez perdido, no recuperarás nunca. Optimizarás tu jornada al no tener que planear y tomar decisiones a última hora, disponiendo de más tiempo para ti y los tuyos.

Tu salud te lo agradecerá

Si trabajas sin estrés y terminas la jornada sin preocupaciones de trabajos pendientes, tu mente y tu cuerpo estarán relajados y dispuestos para aprovechar la tarde con una buena sesión de deporte u otra actividad que te guste. Con ello conseguirás llegar a la cama con la tranquilidad suficiente para tener una buena noche de sueño.

Te sentirás realizado y feliz

Si cada día consigues la mayoría de tus objetivos, sabes por qué razón no has llegado a los no conseguidos, trabajas sin estrés y te sobra energía para dedicar tiempo a ti y a los tuyos, evidentemente tu estado de ánimo se verá afectado de manera positiva.

Cada vez te será más sencillo realizarla

A medida que vayas tomándole la medida a tu rutina, verás cómo se te hace más fácil mantenerla y, lo que es mejor, empezarás a insertarle mejoras que le darán aún mayor interés y diversión. Dejarás menos espacio a tu fuerza de voluntad y empezarás a hacerlo de manera subconsciente o como a mi me gusta decir, a trabajar en automático.

Fomentarás mejores hábitos

Al demostrarte que tu rutina funciona, aumentará tu capacidad para instaurar otros hábitos a tu vida, lo que hará que mejores en muchos otros aspectos.

Mejorarás tus resultados

Si cada día empiezas a trabajar con el máximo de energías y, gracias a tu plan de acción, las enfocas a realizar las tareas correctas en el momento y lugar adecuados, la mayoría de tus objetivos se cumplirán en tiempo y forma, mejorando tus resultados y con ello aumentando los beneficios.

Mejorará tu confianza

Sentirte sano y feliz sumado a la obtención de resultados positivos en lo personal y profesional, hará que tu nivel de confianza aumente de forma exponencial.

Darás ejemplo a los tuyos y tus colaboradores

No solo mejorarás tu día a día, sino que todo aquel que vea lo bien que te encuentras y los resultados que obtienes, querrá imitar tus pasos, lo que puede traducirse en que otros miembros de tu equipo de colaboradores mejore sus hábitos y con ello tus resultados y los de tu empresa.

CONCLUSIÓN

Las que te he presentado son simplemente mis rutina personalizadas, pero los beneficios son los mismos para todos. Cada persona es diferente y, por tanto, tiene distintos objetivos, necesidades, gustos, etc.

Te recomiendo que crees la rutina que mejor te venga según tus características. Eso sí, desarrolla e instaura una ya y empieza a disfrutar de todos los beneficios que te aporta. Te aseguro que merece y mucho la pena.

¿Tienes alguna rutina diferente que creas interesante?
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Abrazo y a seguir productivos

Música del artículo: Snoop Lion – The Good Good

Yan Vispo

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