PROPÓSITO – PRODUCTIVIDAD PERSONAL Y FELICIDAD

La felicidad obtenida en base a objetivos tiene fecha de caducidad y, como máximo, dura unos meses tras su consecución.

Así como esa simple productividad no proporciona felicidad duradera, la felicidad sí que proporciona productividad. Reir aumenta tu productividad como dice Francisco Sáez en este artículo.

Encontrarás muchas referencias en la red sobre el estudio “Felicidad y Trabajo” de la consultora Crecimiento Sustentante, donde se concluye que, cuando tienes personas felices en la oficina estas tienen:

  • Más del 30% de energía y dinamismo extra
  • Mejor adaptación a los cambios
  • Hasta 300% menor riesgo de tener accidentes laborales
  • Como resultado, todo ello incrementa en un 88% la productividad en la empresa.

¿Y qué te proporciona esa felicidad?

Aquí es donde entra en juego la productividad personal, pero…

Primero lo primero – No debes confundir términos ni sus propósitos

Uno de los grandes errores que cometemos a la hora de valorar la productividad personal es confundirla con simple productividad. Por ello creo importante ponernos en situación brevemente para desgranar la diferencia entre ambas disciplinas.

La productividad como indica la Wikipedia, evalúa la capacidad de un sistema para elaborar los productos que le son requeridos y a la vez el grado en que estos sistemas aprovechan los recursos utilizados. Por tanto, cuando hablamos de productividad, hablamos exclusivamente en términos de resultados u objetivos conseguidos según los recursos de los que disponemos.

Se puede decir que la productividad es el término industrial, dirigido a la empresa que persigue aumentar sus beneficios.

En cambio, cuando hablamos de productividad personal, como su segunda palabra indica, tenemos en cuenta cuestiones y/o situaciones que atañen tanto a la consecución de objetivos como al bienestar personal antes, durante y después de la ejecución.

Las dos mejores definiciones que conozco para la productividad personal son:

  1. Saber qué, cuándo y cómo hacer cada tarea para conseguir un objetivo determinado definido por un propósito mayor.
  2. Hacer lo menos posible y todo lo necesario para conseguir un objetivo determinado definido por un propósito mayor.

¿Y qué se persigue con lo anterior? Pues el bienestar personal en base a una vida tranquila, sin estrés, con propósito y, en consecuencia, plena y feliz.

Y es que la productividad personal o efectividad va de la mano con la felicidad. Porque esta disciplina está estrechamente relacionada y dirigida a la persona. Cada acción, tarea, objetivo o propósito propuesto va dirigido a conseguir que la persona viva de la mejor manera posible en un estado de confort.

Vamos al lío…


LA RELACIÓN ENTRE PRODUCTIVIDAD PERSONAL Y FELICIDAD

Una vez hechas las “presentaciones” me gustaría pasar a las argumentaciones.

He reunido unas cuantas razones para reparar en detalle el porqué la productividad personal influye directamente en tu bienestar.

Dejarás de cometer errores

No porque hagas todo perfecto, sino porque estos jamás los volverás a llamar así. A partir de este momento tus errores se convertirán en aprendizajes.

Los errores no son más que los peldaños que forman tu escalera hasta la meta. Lo importante en este caso es buscar un aprendizaje para evitar caer en la misma trampa.

En el preciso momento que cambias este concepto, te olvidas de las justificaciones tanto hacia ti mismo como hacia los demás y te enfocas en la resolución del nuevo desafío en base a las actuales reglas del juego.

Cada fracaso enseña a la persona algo que necesitaba aprender. Clic para tuitear

Conseguirás metas importantes

Cuando digo metas importantes me refiero a aquellas que estén directamente relacionadas con tus objetivos a largo plazo y tu propósito de vida. Te hablo de trabajar hoy en esa tarea que forma parte de un pequeño porcentaje del total de un logro que te llevará a un propósito mucho mayor.

Trabajar cada día con un “para qué” presente en la mayor parte de tus tareas hará que dediques la mayor de las atenciones y foco a la tarea en cuestión.

Cuando visualizas “un fin en mente” en línea con tus deseos, propósitos y principios, te llevas el gran bonus de evitar caer en la temida procrastinación.

Cada día, al menos, un paso hacia la meta. Clic para tuitear

Actuarás sobre tu círculo de influencia

Tal cual detalla Stephen R. Covey en el libro de “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” todos tenemos un círculo de preocupación y un círculo de influencia.

¿Te perdiste? Tranqui, sigue leyendo…

Círculo de preocupación: Engloba todo aquello que te preocupa, pero no puedes hacer nada para cambiarlo. Tienes cero influencia sobre esta cuestión.

Por ejemplo, no puedes controlar cómo se va a sentir otra persona ante una determinada situación.

Círculo de influencia: Es el área donde tienes influencia directa o margen de acción. Todo lo que depende directamente de ti.

Por ejemplo, puedes controlar tus emociones con respecto a una situación en concreto.

Lo ideal es que focalices tu atención en actuar dentro de tu círculo de influencia, es decir, donde tienes el control. Esto, te facilitará un mayor control sobre las diferentes situaciones y, con el tiempo, te ayudará a ampliar su área, reduciendo tu círculo de preocupación.

En conclusión, serás más proactivo y menos reactivo.

Entre un estímulo y tu respuesta está tu libertad de decisión Clic para tuitear

Ser proactivo, trabajar sobre tu círculo de influencia y ampliarlo, te hace sentir que tienes el control de tu presente y futuro, lo que te ayudará a ser mucho más feliz.

Si quieres ampliar info sobre esta cuestión aquí tienes un buen artículo.

Olvidarás la palabra estrés

Tener una hoja de ruta clara a largo plazo y desgranada hasta llegar a tu día a día, hará que tengas claro en qué debes focalizar tu atención y qué debes descartar en cada momento.

Es entonces cuando tus prioridades se verán claras como el agua y las urgencias y compromisos sin sentido del pasado, se convertirán en metas conscientes superadas.

Vive en paz contigo mismo, ayudando a los demás en la medida de tus posibilidades. Evita buscar hacer lo que los demás esperan de ti. Clic para tuitear

Además, y gracias a descartar todo ese montón de tareas, podrás dedicar mayor tiempo a cuidar de ti gracias a la implementación de hábitos saludables. Esto es lo que se llama trabajar para aumentar tu Equilibro P/CP.

Todo lo anterior tiene como resultado un estado de calma, tranquilidad y por ende la ausencia de estrés que, evidentemente te hará disfrutar mucho más de cada momento.

Disfrutarás de relaciones sanas

Uno de los conceptos o estrategias (llámalo como quieras, pero úsalo 😉 ) que más me gusta y mejores beneficios me trae cada día es el networking.

En mi experiencia, las relaciones win-win, donde ambas partes buscan un beneficio mutuo (sin segundas intenciones), solo llevan a un éxito tras otro en la mayoría de proyectos.

Ya sea en lo profesional, cuando llevas una negociación o un proyecto conjunto donde conviven diferentes intereses.

O en lo personal, donde tenemos que “lidiar” con perspectivas, hábitos y deseos diferentes de familiares y amigos desde la mayor de las cercanías.

Si aplicas esta estrategia, bajo la disposición a entender la perspectiva de la otra parte y proponer soluciones. La relación será más amigable y susceptible de llegar a mejores acuerdos que si te empeñas en imponer tus criterios.

Cuidar de tus relaciones es cuidar de ti, pues te ayudará a vivir en mayor calma y alejado de los problemas de relaciones insanas basadas en intereses y deudas emocionales.

Alinearás tus áreas de responsabilidad

Hay personas que se empeñan en ser/actuar diferente según el contexto en el que se encuentren.

En mi más que humilde opinión, esto solo te lleva a un conflicto de conceptos e intereses que no hacen más que ahondar en el desequilibrio emocional.

La productividad personal bien estudiada y entendida, te ayuda a descubrir tus principios y valores para luego poder aplicarlos en cada una de tus decisiones del día a día.

Esto te ayuda a mantener un equilibrio que te mantiene en paz; libre de pensar en el qué dirán otras personas y más feliz que unas castañuelas, por qué no decirlo.

CONCLUSIÓN

Para finalizar, quiero que reflexiones un momento sobre los posibles orígenes de tu felicidad y la capacidad de actuación que tienes en cada uno de ellos:

  1. La situación personal y profesional de la que partes actualmente – Contra la que nada puedes hacer.
  2. Las circunstancias externas que te rodean en el día a día – Que en la mayoría de las ocasiones no dependen de ti.
  3. Tu manera de afrontar las otras dos opciones – Sobre lo que tienes completo poder de influencia y capacidad de decisión.

La clave está en parar, analizar las situaciones y tomar acción partiendo de unas bases sólidas y eso es lo que te da la productividad personal. Recuerda la importancia de trabajar siempre dentro de tu círculo de influencia 😉 .


Ahora que te he dado estas claves, dime.
¿Compartes mi visión sobre la relación entre productividad personal y felicidad?
¿Estás experimentando alguna otra influencia en tu bienestar gracias a la productividad personal?
Cuéntanoslo en los comentarios.

Abrazo y a seguir productivos

Música del artículo: Love Song #16 – Jack Johnson

Yan Vispo

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Ayudo a Ingenieros a gestionar la presión inherente al actual panorama multi-proyectos mediante las 3 claves de planificación: Propósito, hábitos y estrategias.

Mi propósito es ayudarte a enfocar tu atención en las tareas adecuadas para que consigas tus objetivos con el menor de los esfuerzos y dispongas de la energía para disfrutar de lo que realmente te apasiona en la vida.