PROPÓSITO – MITOS DE LA PRODUCTIVIDAD PERSONAL

Imagina que:

  • Conoces el propósito y objetivo de cada tarea que realizas
  • Tienes unos hábitos de trabajo saludables que te ayudan a estar siempre a tope de energía
  • Planificas estrategias con las que consigues tus objetivos con el menor es esfuerzo y tiempo de trabajo
  • Cada día reduces tu lista de tareas y te focalizas solo en aquellas realmente importantes
  • Delegas una parte importante de tus tareas porque has creado un sistema de procesos que te lo permite

Todo lo anterior está al alcance de tu mano, sea cual sea el punto en el que te encuentres en este momento.

Mi objetivo con este artículo es demostrarte que la productividad personal está llena de mitos que te frenan a la hora de empezar a desarrollar tu método propio. Por ello he reunido 21 grandes mitos o más bien excusas que ponemos todos en nuestros comienzos para evitar ponernos manos a la obra.

“La idea de asumir responsabilidad y hacerlo, hacer que suceda, encierra un gran poder.” – Stephen R. Covey

Vamos al lío…


MITOS Y MENTIRAS DE LA PRODUCTIVIDAD PERSONAL

La productividad solo está reservada para los elegidos

Uno de los grandes mitos es creer que ser productivo significa que todo te salga perfecto, según lo has establecido en tu sistema de planificación.

La productividad se basa en un sistema de propósitos y objetivos que te ayudan a establecer unas prioridades que perseguirás apoyándote en unos hábitos y estrategias.

Los resultados pueden diferir en función de otras muchas variables y, ahí, es donde entra otra parte importante de la productividad como es la revisión/validación y re-negociación de objetivos en base a tu método particular.

Los grandes referentes ya eran organizados previamente

Si quieres conseguir un objetivo o meta, lo peor que puedes hacer es idealizarlo. Con esto lo único que conseguirás es visualizarlo como algo inalcanzable.

La mayoría de los referentes comentan públicamente que llegaron a la Productividad Personal en momentos de grandes agobios por exceso de responsabilidades o por no saber gestionarlas adecuadamente. Echa un vistazo a este artículo y este otro donde te lo cuentan de primera mano.

Los grandes referentes no procrastinan

Muy relacionado con el anterior punto. No hace falta ser un lumbreras para llegar a ser productivo. De hecho, uno de los grandes referentes como es Jeroen de El Canasto, se declara un maestro de la procrastinación.

No es ningún secreto que todo experto en una materia ha llegado a ese nivel a base de pruebas, errores y aprendizajes aplicados. No hay mejor camino.

Somos humanos, nadie es infalible, así que adelante, comienza a fallar y aprender desde hoy mismo. Es la clave de tu futuro éxito.

Leyéndome un libro conseguiré ser productivo

Falso totalmente. Conseguir la gran meta o el objetivo de ser productivo no depende solo de un curso, una masterclass, un webinar, un artículo o el mejor libro del mundo.

Puedes dar con el curso más completo que, si no aplicas lo aprendido, fallas y replanteas tus estrategias en base a lo aprendido, jamás conseguirás tus grandes objetivos.

“La clave está en la acción y no en la reflexión. Hazte responsable de tu futuro.” Clic para tuitear

Para ser productivo debo trabajar mucho más

Aquí topamos con un mito a medias. Es cierto que, en un principio, como en toda disciplina, necesitarás de más perseverancia para asentar los hábitos y estrategias del método que elijas.

En cualquier actividad nueva que empieces la fuerza de voluntad influye, y para eso, lo más importante es tener claro el propósito o para qué estás haciendo lo que tienes entre manos.

Una vez establecido el método e implementado en tu sistema personalizado, solo debes trabajar en darle mantenimiento a base de revisiones periódicas. Algo muy sencillo.

Ser productivo es conseguir más cosas en menos tiempo

Este mito es muy típico. La idea no es hacer más con el tiempo del que dispones. Uno de los grandes objetivos de la productividad personal es que puedas disfrutar de más tiempo para dedicártelo a ti y a los tuyos, para con ello aumentar tu capacidad de producción en el trabajo.

La productividad personal es un todo indivisible, y se debe afrontar desde el punto de vista holístico. Debes aprender a conciliar tu vida personal y profesional mediante tu método. Es imposible mantener un orden en uno y descuidar el otro.

A más horas de trabajo más objetivos conseguiré

Mito de los grandes. Si dedicas más horas, lo que probablemente consigas es malgastar todas tus energías y ver tus metas cada vez más lejanas en el tiempo.

La clave está en distribuir tus tareas con el balance adecuado de energía del que dispongas en un momento dado.

Por ejemplo, si eres de los mañaneros y tu energía está a tope de 8:00 a 12:00, sería un desperdicio dedicar ese tiempo a tareas banales que no te llevan a ningún lado. Lo ideal sería afrontar tareas que requieran todas tus capacidades para obtener un resultado de calidad.

Para ser productivo tengo que adaptar toda mi vida a un método

Negativo. Como te dediques a adaptar tu vida a un método y no al contrario, lo único que puedo garantizarte es que tarde o temprano fracasarás.

Busca el método que mejor se adapte a tu forma de trabajar y personalízalo al máximo mediante la práctica.

Me planifico muy bien y no quiero cambiarlo

Todos hemos caído de lleno en este mito. La productividad personal no es un destino o meta, sino el propio camino o proceso.

Con esto te quiero decir que, si quieres entrar en este interesante campo, debes tener claro que para triunfar debes permanecer en constante aprendizaje. Aquí tienes un artículo perfecto de Jerónimo Sánchez para aclarártelo.

Los que son productivos tienen más tiempo “libre” que los demás

Si llevas un tiempo leyendo sobre este tema, ya tendrás más que machacada la frase de que “todos tenemos 24h” al día.

“Los que son productivos” se han ganado ese tiempo libre a pulso trabajando en establecer un sistema que les lleve a trabajar en lo correcto en base a unas prioridades. El resto es cuestión de hábitos y estrategias como te comenté antes.

Una persona productiva consigue varios objetivos al mismo tiempo

¡Todo lo contrario! Como suelo decir, la multitarea es el coco. De hecho, es uno de los grandes males de las personas que llegan a la productividad buscando soluciones.

Una de las máximas de la productividad personal es una cosa a la vez. Mejor poco y bien hecho que mucho y mediocre.

Cuando saque más tiempo con mi planificación, acabaré trabajando más

Tal cual te comenté antes, la productividad personal trabaja la vida personal y profesional como un todo.

Una vez implementes un sistema de planificación correctamente, sabrás cuándo debes trabajar y cuándo dedicarte tiempo a ti y los tuyos.

Desde que consigas desarrollar e implementar tu sistema personalizado de planificación, cada vez te marcarás menos tareas, pero de mayor impacto en tus objetivos. Los mapas de tus proyectos serán cada vez más realistas y esto realmente marca la diferencia.

Si lo planifico todo, diré adiós a la creatividad

¡En absoluto! Pásate un día entero ocupado haciendo miles de cosas sin planificar y teniendo la cabeza llena de tareas pendientes y verás que jamás se te ocurre nada. Tu cerebro no da para más, has agotado toda tu energía.

En cambio, cuando planificas tu mente está despejada, tienes tiempo para realizar otras actividades y olvidarte de tu oficina por completo, porque sabes que todo está bajo control.

No solo sabes lo que debes hacer, sino lo que no debes hacer y cuando debes parar.

Entonces llega el momento mágico, cuando tu mente está despejada y comienzan a llegar las nuevas ideas, de proyectos, de negocios, soluciones a problemas.

Dime, ¿cuántas veces te ha venido a la mente la solución a un problema mientras estabas liado con un trabajo? ¿Y cuántas veces mientras hacías deporte o estabas simplemente tumbado descansando?

Compara y verás que la diferencia es abismal.

Improviso muy bien, no necesito la productividad

Puede que pienses que con este mito me estoy pillando las manos, pero… Todo lo contrario, si sabes improvisar y crees que tienes un talento, ¡aprovéchalo!

Obtén todo el beneficio de ese talento, adaptando un sistema de planificación a tu forma de trabajo y saca de tu mente todo aquello que tenga que ver con tus tareas pendientes. Verás que tu capacidad de decisión e improvisación será aún mayor.

Siempre puedes ser mejor, y te aseguro que si te planificas y te liberas de las preocupaciones de tareas pendientes, tu capacidad de improvisación se disparará a un nivel muy alto.

Debo inspirarme para enfocarme en una tarea

Mito en toda regla. Cierto es que hay momentos en los que tu energía no es la necesaria para dedicarla a un trabajo de gran esfuerzo mental, pero decir que durante un día entero no estás inspirado es una oda a la procrastinación.

La inspiración no se fuerza, pero sí que se puede fomentar mediante técnicas como la lluvia de ideas.

Llevar a un papel de golpe una serie de ideas sin filtro puede ser una fue de inspiración que te ayude a encontrar soluciones a desafíos que creías imposibles de resolver.

Necesito la presión de un tiempo límite corto para trabajar más enfocado

Presión es muy amigo del estrés, así que debemos evitarlos por todos los medios para no caer en problemas de salud.

Si crees que lo tuyo es trabajar permanentemente cerca del tiempo límite es porque no has probado lo que realmente es establecer una estrategia de prioridades correcta que te permita enfocarte en aquello que te lleva a conseguir tus objetivos de la manera más adecuada.

No conozco ninguna herramienta de productividad

Olvida las herramientas. Si quieres empezar en esto de la productividad, ni se te ocurra pasarte por la sección de herramientas de mi página de recursos.

Nada mejor para los comienzos que lo más básico. Una libreta, un lápiz, un calendario y un reloj con alarmas serán suficiente.

Si te encanta la tecnología como a mí, te recomiendo que empieces por lo más simple también. Recopila y procesa todos tus proyectos y tareas derivadas en la APP de Notas y llévalas al día a día en tu APP de Tareas, fijando tus citas en el Calendario.

Una vez controles el método que hayas elegido. Es hora de buscar la herramienta que más se amolde a tus necesidades. Nunca debe ser al contrario ya que, en este último caso, existen muchas probabilidades de fracasar y terminar dejando el método de lado por agotamiento.

¿Cómo consigo ser productivo si todo el mundo me interrumpe?

Punto clave en este campo. Asume siempre tu responsabilidad. No eches la culpa a los demás de que te interrumpan.

Tu tienes el poder de silenciar tu teléfono, no mirar tu email o incluso decir a tus compañeros de oficina que no vas a estar disponible durante tus bloques de tiempo para enfocarte en una tarea.

Otra máxima de la productividad: ¡No hay excusas! Somos responsables de todo lo que nos sucede.

La tecnología es la culpable de mi falta de productividad

A vueltas con escurrir el bulto. Te voy a machacar con esto, pero es que es imprescindible. La responsabilidad de que no consigas tus metas siempre será tuya, no de internet, no de las redes sociales, no del WhatsAPP.

Debes ser tú quien controle la tecnología y no al contrario. Así que trabaja tu enfoque y establece bloques de tiempo para dedicar a tus tareas diarias y pon en off todo lo que tenga que ver con distracciones.

Como es imprescindible que descanses cada cierto tiempo durante tu jornada, aprovecha esos momentos para actualizarte con tus amigos por mensajería, hacer llamadas…

No puedo delegar mis tareas, no hay nadie que las haga mejor que yo

Querer ocuparte de todo solo te llevará a más estrés y a dedicar menos tiempo y esfuerzos a aquello que te podría dar mejores resultados.

Ahorra tiempo y obtén resultados de más calidad buscando expertos para realizar las tareas que peor se te dan o sean susceptibles de ser sistematizadas. Estas últimas las puedes delegar mediante listas de control para facilitar su correcta ejecución.

Demoraré mucho en obtener resultados

Desarrollar un sistema de planificación completo y fiable lleva un tiempo determinado y depende en gran medida de tu nivel implicación en el objetivo. Esto no es un mito en absoluto.

Pero hay una cosa que nadie puede negar, y para mí, en su momento, fue uno de los grandes puntos de inflexión y aquello que me hizo darme cuenta de que realmente necesitaba este cambio y estaba en el camino adecuado.

Solo necesitas reservar 2-3 horas de tu vida para recopilar todo aquello que tienes en tu cabeza almacenado como tarea o proyecto pendiente y apuntarlo en un papel o en tu APP de Notas.

Notarás inmediatamente el gran alivio de saber que, aunque aún no sabes qué harás exactamente con cada elemento de esa lista, nada de lo que tienes pendiente realizar se te olvidará porque lo tienes almacenado ya en tu sistema que empieza a dar sus frutos.

Es entonces cuando llega el primer gran momento de la tranquilidad de saber que todo empieza a estar bajo control. Nada se te puede olvidar o, mejor dicho, puedes olvidarlo todo, tu mente está limpia.

CONCLUSIÓN

Ya ves que cualquier persona puede ser capaz de planificarse correctamente y poner rumbo a sus metas desde hoy mismo.

Solo es cuestión de tomar responsabilidad de tu situación y marcar una ruta adecuada mediante un propósito y unos objetivos personales. Luego simplemente queda allanar ese camino con unos hábitos y estrategias que te faciliten el trabajo.

“Todos tenemos un poder y una capacidad inconmensurables para reinventar nuestra vida.” – Stephen R. Covey

Ahora que no tienes excusas dime, ¿cuándo vas a empezar a trabajar en tu sistema de planificación?
¿Aún te queda alguna duda? ¡Sorpréndeme! Pásate por los comentarios.

Abrazo y a seguir productivos

Música del artículo: Otis Redding – Free Me

Yan Vispo

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Ayudo a Ingenieros a gestionar la presión inherente al actual panorama multi-proyectos mediante las 3 claves de planificación: Propósito, hábitos y estrategias.

Mi propósito es ayudarte a enfocar tu atención en las tareas adecuadas para que consigas tus objetivos con el menor de los esfuerzos y dispongas de la energía para disfrutar de lo que realmente te apasiona en la vida.